
OVERLAND, Mo. — Meses después de que Nixon Giovanni Pérez Paz, de 43 años, y su esposa Glendy Marisol González de la Cruz, de 25, fueran encontrados atados y baleados en un cañaveral en el sur de Guatemala, la comunidad hispana de Overland continúa exigiendo justicia y responsabilidad de las autoridades de inmigración.
La tragedia comenzó cuando agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestaron a Pérez Paz durante una parada de tráfico cerca de su vivienda en Overland en abril de 2025, deportándolo posteriormente en mayo de ese mismo año. Un año después, González de la Cruz decidió autodeportarse junto con sus tres hijas para reunirse con su esposo en Guatemala.
Semanas después de la reunión familiar, ambos fueron hallados muertos en un cañaveral cerca de San Andrés Villa Seca, en el departamento de Retalhuleu. La Policía Nacional Civil de Guatemala reportó que la pareja tenía las manos y los pies atados, y mostraba signos de trauma físico. Su hija de 14 meses fue encontrada con vida junto al cuerpo de su madre, mostrando signos de deshidratación.

Cientos de personas se reunieron en una vigilia con velas frente al Ayuntamiento de Overland el 2 de agosto para honrar la memoria de la pareja y exigir respuestas. El alcalde de Overland, Marty Little, declaró en ese momento que la ciudad no firmará un acuerdo 287(g) con ICE — un convenio que otorgaría a las fuerzas policiales locales autoridad para identificar y remover a personas indocumentadas.
«Con una población que está creciendo en gran parte gracias a familias inmigrantes, no creo que firmar un acuerdo 287(g) les brinde ninguna sensación de comodidad o seguridad,» dijo Little.
El jefe de la Policía de Overland, Andy Mackey, ha rechazado públicamente las acusaciones de que su departamento entregó directamente a Pérez Paz a los agentes federales, afirmando que «no lo tomamos bajo custodia en ese momento y no participamos de ninguna manera en que ICE lo tomara bajo custodia.»




