
Por Redacción DiarioDigitalSTL.com
CONDADO DE ST. LOUIS, Mo. — El nuevo jefe de la Policía del Condado, Juan Cox, presentó públicamente sus prioridades de seguridad pública tras asumir formalmente el mando del departamento en junio, luego de haberse desempeñado como jefe interino durante varios meses.
Una transición con curva de aprendizaje
Cox, quien forma parte del Departamento de Policía del condado de St. Louis desde 1995, reconoció que asumir el cargo de manera permanente ha implicado más responsabilidades de las que anticipaba, incluida una carga considerablemente mayor de reuniones administrativas de la que esperaba al observar a su predecesor en el cargo.
Cox fue juramentado como jefe en junio, luego de que el coronel Kenneth Gregory se retirara oficialmente el 1 de mayo, cerrando una carrera de casi 46 años dentro del departamento. Gregory había sido nombrado jefe el 25 de enero de 2022 y fue el primer jefe afroamericano en la historia de la corporación policial. Su salida fue conmemorada con una dedicatoria de un nuevo edificio de precinto en Maryland Heights.
Al anunciar el nombramiento de Cox, el presidente de la Junta de Comisionados de Policía del condado, Richard Banks, destacó el respeto que el nuevo jefe se ha ganado tanto entre sus colegas como en las comunidades a las que sirve a lo largo de sus tres décadas de servicio. El Ejecutivo del condado de St. Louis, Sam Page, también felicitó a Cox por el nombramiento y reconoció su papel como impulsor temprano de la iniciativa regional de reducción de violencia Save Lives Now.
Reclutamiento: la prioridad número uno
Cox identificó el reclutamiento de nuevos oficiales como su prioridad principal. El departamento ha operado con un déficit de aproximadamente 100 oficiales durante los últimos dos o tres años, una tendencia que, según explicó, se repite en corporaciones policiales de todo el país.
El jefe señaló que el departamento necesita mostrarle a la comunidad la variedad de oportunidades profesionales que ofrece la carrera policial, mencionando puestos como piloto, oficial canino, detective encubierto y detective de homicidios entre las opciones disponibles para quienes se unan a la corporación. Cox indicó que contar con más oficiales se traduciría en mayor presencia visible en los vecindarios y tiempos de respuesta más rápidos cuando los residentes soliciten ayuda.
Transparencia con cautela
En cuanto a la transparencia, Cox dijo que está adoptando un enfoque medido respecto a la divulgación de información sobre casos activos, priorizando la precisión de los datos por encima de la velocidad con la que se comparten. El jefe explicó que, como nuevo líder, ha optado por dejar que las investigaciones sigan su curso natural sin involucrarse de forma que pudiera prejuiciar los resultados.
Policía comunitaria como eje central
Cox también identificó la policía comunitaria como un enfoque central de su gestión, con énfasis en construir relaciones de confianza con los residentes antes de que surjan los problemas. Como ejemplo de ese enfoque, mencionó la creación de la Liga Atlética Policial (Police Athletic League) del departamento, iniciativa de la que dijo sentirse especialmente orgulloso porque reflejó una maduración en su forma de entender la seguridad pública: la convicción de que la corporación no puede resolver los problemas de la comunidad únicamente mediante arrestos, sino que debe involucrarse de manera genuina y proactiva, y dejar que los residentes vean a los oficiales como parte de su propia comunidad —tíos, hermanos, hijos— y no solo como una fuerza externa.




